Tratar el dolor cuando ya no hay más que hacer
- ALEJANDRA OROZCO
- 12 oct 2018
- 3 Min. de lectura

A Martha le diagnosticaron cáncer cuando ya no había nada por hacer... ya presentaba metástasis y era cuestión de meses para su fallecimiento, por lo que ella le pidió a su familia que, lejos de buscar una solución imposible, se aseguraran de que no sufriera dolores.
En este tipo de casos, es cuando se deben aplicar los cuidados paliativos, una de las cuestiones médicas más delicadas, ya que se trata del conjunto de acciones que se realizan en la etapa terminal, en la fase donde la curación no es posible, por lo que los médicos deben ofrecer un tratamiento que alivie el dolor físico y emocional.
La medicina paliativa consiste en atender su dolor, en darles apoyo emocional, en ayudarles a tomar decisiones y atender también a los seres queridos que estén alrededor, y si lo necesita también, darle el apoyo espiritual, el soporte que necesita.
Estos pueden ser desde sesiones de fisioterapia a asistencia psicológica, así como suministrar fármacos contra el dolor; el objetivo es procurar el bienestar del paciente y de su familia. Por frío que suene, estos ayudan a pacientes terminales a afrontar con serenidad y sin dolor sus últimos días, por lo que deberían ser accesible a todas las personas, pero no están presentes en todos los hospitales.
Si bien durante un tiempo podemos estar peleando para tener curación o para tener más tiempo, llega un momento en el que el objetivo ya no es la curación, es ahí cuando el cuidado, la asistencia, el acompañamiento de los profesionales se centran en conseguir más tiempo o, cuando eso no es posible, en conseguir mejor calidad de vida, y de alguna manera también conseguir, cuando estamos en los últimos días, un buen final.
Hay dos tipos a diferenciar, los pacientes oncológicos, pues el cáncer es la segunda causa de muerte en pacientes mayores a 65 años, y los no oncológicos, que tienen mayor prevalencia y se relacionan con enfermedades neurológicas degenerativas, cerebrovasculares, neuropatías y cardiopatías, así como insuficiencia renal, por ejemplo.
Resultados favorecedores
Estudios recientes han indicado que los cuidados paliativos ofrecen una mejora de la calidad de vida del paciente, ya que funcionan junto con otras terapias para aliviar síntomas físicos de las enfermedad y conllevan un apoyo emocional y social importante tanto para los pacientes como para sus cuidadores.
En otro estudio reciente, los investigadores hicieron un seguimiento a pacientes hospitalizados durante varias semanas mientras se sometían a un trasplante de médula ósea para tratar el cáncer. Después de dos semanas en el hospital, cuando el tratamiento empezaba a ser más difícil de llevar, los pacientes que recibieron cuidados paliativos y transmitieron tener menos síntomas, considerando que su calidad de vida no había empeorado tanto como los que solo recibieron atención estándar y tenían menos ansiedad y menos depresión que ellos.
En otra investigación se revisaron 43 estudios sobre cuidados paliativos. El análisis incluyó a casi 13 mil adultos con enfermedades graves y más de 2 mil 400 de sus cuidadores. El equipo de investigación encontró que los cuidados paliativos mejoraban la calidad de vida y los síntomas, pero no la supervivencia.
Cuidados que no son para todos
Sin embargo, toda esta suerte de equipos de servicios de cuidados paliativos se ha desarrollado especialmente en Europa Occidental, mientras que algunos países es muy desconocido.
La revista Journal Of Palliative Medicine, señala que 27 millones de personas en el mundo no tienen acceso a estos cuidados, y que para el año 2040, la proporción de personas que los necesitarán incrementarán del 25 al 47 por ciento, situación lamentable ya que se deben reconocer cómo un derecho básico de cada persona y familia.
Cuando se ofrecen buenos cuidados paliativos, lo habitual es que el paciente ni siquiera se plantee la eutanasia, es decir, la asistencia para su muerte voluntaria, porque puede vivir plenamente esas horas difíciles, cerca de sus familiares, ya que, por encima de todo, estos cuidados pretenden preservar con respeto la dignidad de todo ser humano.