Una tercera parte de los alimentos es desperdiciada
- ALEJANDRA OROZCO
- 16 oct 2018
- 3 Min. de lectura

Tuxtla.- Cada 16 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Alimentación, que este año se centra en la importancia de optimizar los recursos y no desperdiciar alimentos, ya que esto solo aumenta las cifras de desnutrición y hambruna en el mundo.
En todo el mundo, la Organización de las Naciones Unidad para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés) estima que se desperdician mil 300 millones de toneladas de alimento, lo que alcanzaría para alimentar al menos a dos mil millones de personas.
Es decir, se desperdicia una tercera parte de lo que se produce, de lo cual el 30 por ciento son cereales, el 20 por ciento son lácteos y carnes, el 35 por ciento son pescados y el resto consiste en hortalizas y tubérculos.
Desperdicio de alimentos en México
Según Alianzas Estratégicas de Bancos de Alimentos de México, cada año se desperdician 20.4 millones de toneladas de alimentos en el país, lo que además de abonar al hambre en territorio nacional, genera gases de efecto invernadero, se descompone, genera plagas y enfermedades en el campo, así como una pérdida monetaria de 25 mil millones de dólares.

La tendencia marca que en países desarrollados, el desperdicio sucede en la cadena final de distribución, como los supermercados y las casas, mientras que en los países en vías de desarrollo, sucede en el campo, después de las cosechas, es decir en las zonas primarias de producción.
Esto quiere decir que diariamente, 58 mil toneladas de alimentos se van a la basura, lo que genera 30 mil toneladas de gases de efecto invernadero que bien podrían convertirse en energía, pero por el contrario, solo causan contaminación.
La mayoría de estos desechos no son alimentos descompuestos, sino aquellos que por su tamaño o algún detalle no son recibidos en algunos centros, o los que jamás salen de las cocinas de los hoteles, pero tampoco se aprovechan ni cocinan.
Organismos como los bancos de alimentos, logran rescatar más de 100 mil toneladas de alimentos para distribuirlos entre los que menos tienen, logrando darles 280 gramos de alimento diario, lo recomendado por la OMS. Esto ayuda a reducir las cifras de hambre y pobreza extrema, aunque es muchísimo el trabajo que aún falta por hacer.
Panorama local
En nuestro estado, según la fundación 5 x Día, Campo, Educación y Salud, se desperdician anualmente tres millones de toneladas de alimentos, mientras que en el país suman 30 mil toneladas diarias, lo que representa 120 mil millones de pesos que se van a la basura.

El presidente de la fundación, Alfredo Moisés Ceja, informó que en México el mayor desperdicio de frutas y verduras se registra en guayaba, mango, aguacate, plátano verde y Tabasco, nopal, uva y pepino.
Entre las principales causas por las que se da esta pérdida de frutas y verduras en la Cadena de Suministro de Alimentos, es la producción agrícola, se encuentra el deterioro de los cultivos, principalmente en los climas cálidos y húmedos, así como una recolección prematura.
El desaprovechamiento en la parte final de la Cadena de Suministro también es un factor, ya que del 15 hasta el 30 por ciento de los consumidores desechan estos alimentos.
Producir solo lo necesario
Ante este panorama, es recomendable hacer conciencia y darnos cuenta que debemos consumir solo lo necesario, con acciones tan sencillas como cocinar lo justo para los integrantes de la familia, guardar los restantes en el refrigerador y volverse a consumir antes de que se echen a perder.
La mayoría de los tuxtlecos, señalan que para evitar el desperdicio solo cocinan lo justo, o bien guardan las sobras y un día a la semana las recalientan, pues además de evitar los desperdicios, se trata de economizar en dinero y no mal gastarlo.
Otra práctica recomendable es el abono, es decir, separar la basura y lo orgánico hacerlo composta, que sirve para abonar las plantas y como fertilizante natural, lleno de nutrientes, aunque no es tan común la cultura del reciclaje en nuestro estado.
