Desde mendigos hasta sicarios, así se ganan la vida 3.2 millones de niños
- NOTIMEX
- 29 abr 2019
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México.- Con una edad de entre nueve y 10 años, una menor se arrastra entre los vagones del Metro, su ropa está desteñida y sucia, una y otra vez con un pequeño trapo trata de limpiar los zapatos de los pasajeros.
A cambio espera una moneda, pero la mayoría de las veces sólo recibe indiferencia o desprecio. Cansada después horas de arrastrarse por el suelo, prosigue su andanza de mendicidad forzada.
No es el único caso. Descalzo y con ropa desgastada, un pequeño campesino de seis o siete años de edad que se comunica en su idioma reparte volantes que dicen: "Venimos de la Sierra Norte de Puebla, somos muy pobres y por eso nos vemos obligados a pedir su ayuda".
Ellos son apenas dos ejemplos de los 3.2 millones de niños de cinco a 17 años que trabajan en México, de acuerdo a la medición 2017 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Esto ubica al país como el segundo en América Latina con más infantes laborando expuestos a riesgos mecánicos, biológicos, físicos, químicos o relacionados con prostitución, y hasta cooptados por la delincuencia organizada.
El trabajo infantil trasciende el ámbito familiar porque se da por una problemática estructural, donde la desigualdad y la pobreza juegan un papel sumamente importante, señalaron investigadores entrevistados por Notimex.
De los 3.2 millones de menores que laboran, 2.1 millones trabaja en actividades que no están permitidas, y el restante (1.4 millones) lo hace en labores domésticas no adecuadas, informó el doctor en Derecho del Trabajo y Seguridad Social, Alfredo Sánchez Castañeda.
El también integrante del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) indicó que los menores realizan largas jornadas de trabajo y al menos 50 por ciento no recibe salario, situación que se agrava porque tampoco tienen prestaciones ni derechos laborales.
Agregó que un factor fundamental es la pobreza, pues más de la mitad de estos menores necesita aportar económicamente a la familia o para sufragar sus actividades cotidianas.
Para más detalles, señaló que de 29 millones de niños entre cinco y 17 años, hay 2.1 millones que no va a la escuela; asimismo, hay 70 mil menores sujetos a explotación sexual.
De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la labor infantil es cualquier actividad que atenta contra el adecuado desarrollo de niñas, niños y adolescentes, explica Carmen Gabriela Ruiz Serrano.
La doctora en Trabajo Social por la UNAM explicó que el trabajo infantil tiene como características que es peligroso, interviene contra la escolarización y atenta contra derechos como la recreación, el libre esparcimiento y el disfrute de espacios libres de violencia.
Si bien, dijo, hay que diferenciar entre las actividades de cooperación en labores que tienen que ver con el contexto familiar o comunitario, lo cierto es que los niños están siendo incorporados a actividades que son muy visibles, pero al mismo tiempo son muy opacas y sólo provocan la indiferencia social, como es la mendicidad forzada.
Objeto de este tipo de "empleos" son los niños franeleros o limpia-parabrisas, quienes por su vulnerabilidad son fácilmente enganchados por la delincuencia organizada para vender droga o prostituirlos.
Ruiz Serrano consideró que la inclusión de menores en actividades ilícitas, como podrían ser los niños sicarios o las adolescentes prostituidas, por ley deben mirarse como víctimas de trata de personas y de actividades que flagelan la dignidad humana.
Estos menores no deben ser criminalizados, porque muchos provienen de familias donde hay violencia, no cuentan con condiciones económicas para su sustento, manutención, cuidado y crianza, de tal manera que los grupos criminales aprovechan su vulnerabilidad.
La especialista no está de acuerdo en bajar la edad penal a los 16 años, porque se criminalizaría a este sector y de acuerdo a las neurociencias, el cerebro termina de desarrollarse hasta los 20 o 21 años.
Sobre la condición de infantes indígenas, mencionó que la situación todavía es más grave porque nueve de cada 10 no logra satisfacer sus necesidades fundamentales, además, en las personas del rango de cero a menos de 18 años, una de cada dos ha sufrido violencia psicológica.