Ingestión de cuerpos extraños en niños es un peligro recurrente
- ANGEL MIJANGOS
- 2 oct 2019
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Tuxtla.- El gastroenterólogo pediatra del Hospital de Especialidades Pediátricas, César Rodríguez González, comentó que la ingestión de cuerpos extraños en niños es muy común. Por lo general esto se da en menores de uno a seis años de edad. Dijo que dentro del hospital, de los niños que atienden en este tipo de situación, el objeto que con mayor frecuencia ingieren es la moneda de un peso.

“Es una emergencia frecuente porque muchos niños son curiosos y traviesos y suelen meterse cualquier cosa a la boca, y por un brinco o susto degluten la moneda y se les queda en el primer tercio del tubo digestivo, en el esófago.”
Explicó que este órgano es muy delicado por lo que si el cuerpo extraño permanece mucho tiempo en esa zona puede producir una lesión permanente, y requerir un tratamiento especial muy costoso y prolongado.
Estimó que de 100 pacientes que reciben en el hospital con un cuerpo extraño en las vías aéreas, más del 90 por ciento son monedas, y de estas más del 50 por ciento son de un peso.
Las de 50 centavos generalmente pasan de largo, llegan al estómago, siguen su camino por el intestino y se eliminan por la defecación. Las monedas de 2, 5 y 10 pesos, que también existen casos, por lo general los menores no las alcanzan a deglutir por el tamaño.
Además dijo que la edad pico en la mayoría de los casos son los tres años, por ejemplo, de 100 niños que atienden más del 80 por ciento son de esta edad, debido a que es cuando comienzan a experimentar, tocar objetos y desarrollar su curiosidad.
En muchos casos los padres o la persona a cargo no se dan cuenta de que el niño o niña se tragó la moneda, por lo que puede pasar completamente asintomático, hasta que días después tienen dificultad para deglutir los alimentos sólidos y salivación excesiva. Si la moneda es extraída a tiempo el cuerpo extraño no generará lesión al menor.
Ante la sospecha de que el menor se tragó cualquier cosa, lo primero que debe hacer es ir con su pediatra de cabecera o con un especialista; nunca tratar de extraer el objeto en casa, porque podrían también generar una lesión grave permanente.