Suicidio en menores, problema multifactorial
- ALEJANDRA OROZCO
- 13 ene 2020
- 3 Min. de lectura
Tuxtla.- El país entero sigue conmocionado ante el lamentable suceso de la semana pasada en Torreón, donde un niño le disparó a sus maestros y compañeros para luego quitarse la vida, acabando también con la vida de una maestra, sin embargo, no hay un solo motivo detrás de este fenómeno.

El niño vestía una playera con la frase “Natural selection”, que muchos atribuyeron al nombre de un videojuego, sin embargo, era la vestimenta de Eric Harris, joven que en 1999 orquestó junto a Dylan Klebold una masacre en la escuela Columbine en Estados Unidos, dejando a 13 víctimas mortales, por lo que lejos de estar imitando un videojuego, podría haber estado imitando a este asesino.
Ante esto, Mónica Argüello, psicóloga y psicoterapeuta familiar y de pareja, señaló que el suicidio de un infante no solo se relaciona con una causa, tienen que ver varios factores: no solo son los videojuegos, las dificultades familiares o una situación particular, también tiene que ver la predisposición genética y formación personal de cada individuo.
“Es una situación por varios factores, no solo por uno, pero siempre es más fácil echarle la culpa a lo de afuera, porque si no está presente no se defiende y si es un objeto menos; se requiere una motivación intrínseca que tiene que ver con la forma de vivir, cómo fue educado o su desarrollo personal”, dijo.
Desde su perspectiva, un niño entre 6 y 12 años muestra algunas características para notar que puede atentar contra su vida: es ansioso -no necesariamente nervioso, sino hiperactivo-, inquieto (más de lo normal), se aísla un poco de los demás sin llegar a aislarse totalmente del contexto social, solo en algunos ámbitos o de algunas personas.
“Muchas veces se mantienen en actividades individuales, como videojuegos o el internet a pesar de fomentar una ‘competencia sana’, pero la parte social no se nos debe olvidar en la infancia, puede ser mucho lo que esté viviendo que le genere situaciones de estrés emocional, depresión o ansiedad”, señaló.
Una situación alarmante
Este panorama nos muestra que los niños no están teniendo conductas asertivas y están actuando no conforme a su edad, lo que lleva a preguntarse: ¿quiénes están educando? ¿a qué los estamos exponiendo? Y cuestionarnos si hay afecto asertivo o no, si se están desviando sus virtudes.

“Este tipo de ataques donde primero atentan contra otros y luego contra ellos mismos se da en algunos casos, ahora más que antes, o más bien, antes no era tan sonado ni común, por lo menos ahora lo vemos en mayor demanda, llevamos dos ataques similares en menos de cinco años en el país de los que tenemos conocimiento, aparte los que no sabemos, que pueden ser el doble o el triple”, consideró.
Si bien el hecho nos espanta y nos pone en alerta, ojalá esto sea para hacer algo al respecto y voltear a ver qué estamos haciendo por ellos y cómo ser más cercanos, en definitiva los niños copian modelos y nos toca ver que sean los más asertivos, virtuosos, que permitan que saquen su potencialidad y no lo negativo, aunque todos tenemos ese lado.
¿Qué hacer por los niños y niñas?
“Me voy a ver como esos escritores de Facebook, pero antes de revisar su mochila, tenemos que revisar sus emociones, qué tanto como papás estamos felices de serlo y tomar esta responsabilidad, qué tanto quiero atender sus demandas emocionales: que lo abrace, lo bese, que lo escuche, que lo atienda, que haga la tarea con él, que le enseñe a ser persona”, consideró.

Ante ello, la especialista considera que los niños no necesitan clases extracurriculares, juguetes o ropa tanto como ser amados, lo más importante es que tengan papás dispuestos a estar con ellos por lo menos hasta los 12 años o más, sin atropellar sus derechos fundamentales; que sean guías más que buscar qué les falta hablando de dinero, ropa o juguetes.
“Necesitan un papá que tenga tiempo de jugar con ellos, de oír sus chistes, eso les da la seguridad de sentirse amados y no querer lastimar a los demás; mi consejo sería que los papás aprendan a ser más mamás y papás, con tanta información circulando hoy en día es cuestión de buscar la ayuda individual si tienen dudas para no dar de más ni quitar”.
Argüello recalcó que los papás no están solos, siempre hay personas dispuestas a ayudarlos y caminar con ellos, pues muchas veces podemos no estar haciendo bien las cosas y por no escuchar a otros no salimos del círculo vicioso, por lo que ofreció que busquen ayuda y sean humildes para que los niños de hoy sean buenos adultos del mañana, quienes cuidarán de nosotros.