Exige madre más vigilancia en escuelas donde atienden a infancia especial
- RUBÉN PÉREZ
- 31 oct 2022
- 2 Min. de lectura
Tuxtla.- Una madre de familia llamada Coral Jaeger denunció este viernes que su hijo Santiago, diagnosticado con síndrome de autismo, sufrió maltrato físico en el Centro Educativo “Alaletics Montessori”, ubicado en la colonia Terán de esta ciudad capital.

Recordó que el hecho ocurrió hace un mes e hizo las denunciantes correspondientes ante la Fiscalía General del Estado, Comisión Estatal de Derechos Humanos y la Secretaría de Educación en espera de que se hiciera justicia.
Además, detalló que todo sucedió cuando Santiago salió de la escuela y le dijo que le dolía todo el cuerpo porque se había caído y que la maestra “era muy mala, y que por favor le hablara a la policía”.
En ese momento, rememoró, le marcó por teléfono a la directora de ese instituto educativo, Yazmín Elizondo Muñiz “y nos dijo que él se había portado de una manera diferente a lo normal”.
Por la noche, argumentó, “a la hora de bañarlo nos dimos cuenta de que traía unos moretones muy fuertes. En ese momento le mandamos las fotos a la directora y le exigimos una explicación, ya que mi hijo nos dijo que él solo quiso desayunar y lo jalaron entre dos personas, un hombre y una mujer, insistiendo que su maestra era muy mala. La directora solo respondió que no podía atendernos porque estaba enferma y no estaría en la escuela”.

Lo que más le extraña, confesó, es que en los dos años que su hijo había estudiado ahí, nunca tuvo ningún problema, y lo más lamentable, agregó, es que la directora los atendió de forma personal tres días después de ocurrido el suceso.
Aseveró que la directora se negó a enseñarles las cámaras, sobre todo la del salón donde está Santiago, con el justificante de que ésa precisamente no funcionaba.
“Siempre había funcionado, ya que tienen las pantallas visibles para hacernos creer que, ante cualquier cosa, están a nuestra disposición. Se negó a hablarle a la maestra de nombre Ilse Susana Pérez Velazco para que nos diera una explicación. Y ella misma nos dijo que la otra persona que agredió a mi hijo era su cuñado, quien no tiene ningún cargo en la escuela y tampoco nos explicó qué hacia adentro de las instalaciones”, evidenció.
Comentó que lo más preocupante es que esa escuela privada asegura (incluso en su publicidad) estar capacitada para el cuidado de niños con necesidades especiales “y por lo menos en el salón de mi hijo hay niños no verbales, mi hijo nos pudo contar lo que le pasó, pero ¿qué pasa con los que no pueden expresarlo?”
A raíz de esto, contó, se enteraron de otros casos sucedidos en la misma escuela, “no hay nada que los padres no harían por sus hijos y aquí estamos la familia entera de Santiago pidiendo un ambiente seguro, inclusivo y de respeto hacia los niños”.
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