La dura etapa de la adolescencia
- ALEJANDRA OROZCO
- 29 ene
- 10 Min. de lectura
Tuxtla.-De nueva cuenta, Marilyn Montero y Yessi Dehesa nos acompañan para hablar de temas de maternidad, en esta ocasión vamos a platicar de este tema tan temible que es la adolescencia, y es que a nadie le ha ido muy bien con los pequeñines en esta etapa tan difícil, cuando hay cambios de humor, pleitos constantes, porque lo están pasando; antes de la adolescencia, durante la adolescencia y después, es todo un cambio que se ve.

“Comienzo explicando un poquito acerca de la adolescencia, que se divide en lo que son tres etapas, la etapa temprana, etapa media y la etapa tardía, yo ahorita estoy en lo que es entrando a la etapa de entre los 10 y 13 años, es donde son los cambios físicos, hormonales, de humor, que es lo principal, que le dices algo y son también unos egocéntricos”, señaló Marilyn, sobre todo ella que tiene una niña, es un poquito más difícil, es pleito director con la mamá, que pareciera que es la enemiga mortal, Emmy tiene 10 años, está entrando en esa etapa, y ya lo notó, porque todos son pleitos.
“Le digo, hija, ¿me apoyas hacer esto? ¿Por qué yo? ¿Por qué esto? Oye, Emmy, ¿te hago esto? Mira, eso se ve bien, todo es una contradicción entre mamá e hija, y siento que solo es con mamá, conmigo, con mi esposo también, pero no tanto como con mamá”, dijo; Yessi también se acuerda de su etapa, el pleito era constante su mi mamá, y lo ve ahorita con compañeras de su hijo, o con amigas que tienen hijos de la misma edad, que todo es con la mamá directamente, sí hay pleito con el papá, pero al final de cuentas, las mujeres son muy parecidas en lo que piensan, en lo que hacen, en todo.
“Entonces, ahí chocamos, y obviamente mamá es más protectora, es más cuidadora, y en esa etapa uno es así como que no quiere nada, no me ayudes, y quiero definir hasta mi estilo”, mencionó, y a Marilyn le pasa, de que van de compras, le quiere pedir cierta ropa, pantaloncitos entubados, y le dice, ay, no, eso no, y la queda viendo feo, aunque se ve bien, y cuando elige lo que quiere, empieza con sus pantalones acampanados, y sus blusitas top, que están ahorita de moda, aunque ella no esté de acuerdo.
“También hay que dejarlos un poquito ser, luego si le digo que no, por qué no, tú no quieres que yo me vista así, solo me quieres hacer esto, o a veces que también hace la combinación de ropita y de estilo, y le digo, eso no combina, ¿por qué no tratas de ver algo que combine con tus sandalias, o lleva unos tenis? Ay Dios, qué complicado, así era yo, qué difícil, ¿qué estoy pagando?”, lamentó.
Y es que en lo que tratan de definir su estilo, nada les queda, vas a las tiendas, y no son ni niños, ni adultos, están en esa parte en la que no se quieren poner esto, porque sí les queda, pero tiene un dibujito, o no se quiere ir a este, porque se ve muy aseñorado, pero sí le queda, normalmente vestía a sus hijas igual, apenas acaban de pasar al siguiente nivel, de que ya no van a comprar lo mismo, porque cuando les quiere elegir ropa similar, Emi ya no, ya llega la etapa de que etiqueta dice hasta 10 años, y ya no le queda, ya entra en la 12, y encuentra ropita de la que todavía hay de niña talla 12, pero no, y se va a la adolescente, y está muy grande, y ahora ¿para dónde agarro? ¿Qué soy?
“Igual en las piñatas, empieza de que, ya no quiero, no quiero entrar, y digo, ve, siéntate, todavía eres niña, te va a tocar bolsita de dulce, y me dice, no, ya no, o a veces como que si anda de buenas, si va, se sienta, y es niña cuando le conviene, y cuando no, es pleito tras pleito, es una etapa bastante difícil, la verdad yo no me acuerdo haber pasado tanto pleito con mi mamá, como yo lo estoy pasando ahora con ella… aparte las generaciones son diferentes, ellas tienen ahorita el mundo en una tableta, en el teléfono, yo creo que también nosotras siempre queríamos ser un poquito más grandes, y ahorita ellos lo están pasando, y como tienen todo tan accesible, es como que, ya puedo hacer estas cosas, ya me puedo vestir así, y yo creo que también es parte de”.
Algo de lo que se acuerdan mucho, entrando a la siguiente etapa, es acerca de la adolescencia media, que es entre los 14 y 16 años, estaban en la secundaria, pensando “a mí nadie me comprende, ni mi mamá, ni mi papá”, incluso con Janeth, que no pudo estar presente, era una platica de “me quiero matar, yo también me quiero matar”, pues uno es muy drástico, y a veces en la etapa llegas ser más panchero.
“Yo tengo un hijo de 16 años, yo creo que también al ser varón, eso me ha ayudado un poquito, y la personalidad es muy tranquila, sí hemos tenido problemitas, de que no me quiero cortar el cabello, o ya él escoge qué se quiere poner y todo, yo me acuerdo que en esa etapa fue la más divertida, pero también, yo quería hacer lo mío, y tenía mucha libertad, porque mis papás trabajaban, yo me dedicaba mucho a estar en casa, y en la escuela era así como que, hago lo que yo quiera, ya tengo a mis amigos, siempre fui muy chicharachera, yo era muy divertida en ese entonces, pero sí, todo era pelear con mi mamá, de que, ¿a qué horas vienes? Y yo, no pasaba el colectivo, y me tardaba dos horas, me acuerdo que mi mamá me contrataba transporte escolar, y yo por loca, porque no me quería ir en el transporte, me subía al colectivo y llegaba a mi casa”, recordó Yessi.

A veces, tampoco quería entrar a clases, hacer nada, simplemente decía, no quiero entrar a las clases, a ella sí le tocó un poquito de rebeldía, principalmente con su mamá, que estaba ahí, ahorita con Max es muy diferente, su karma no la castigó tanto, va a hacer cachitos para que no, por eso solo Max y ya, siente que otro hijo va a ser la bomba, va a ser como era ella, por eso ya le paró a la fábrica, luego de que el primero salió tranquilo.
“Fíjate que así pasa, mi hija, la primera, es tranquila, y ahorita estoy teniendo ciertos problemas con ella, su carácter es muy noble, muy tranquila y todo, muy pacífica, la segunda es muy rebelde, no quiero ver cómo me va a tocar esta etapa tan difícil, igual vamos a invitar a los espectadores del programa Hablemos de Ser Madre, si ustedes ya pasaron esta etapa, apóyenos, díganos, porque yo no sé cómo lidiar con esto… es darle por su lado, y tampoco puedes darle cien por ciento por su lado, porque luego es como que le estás dando siempre la razón, y no es así, yo así pienso y así me siento cuando peleo con con mi hija”, mencionó.
Y es que tampoco los quieres tener de enemigos, por miles de situaciones, de que se pongan a pelear contigo, y te van a gritar, y se van a ir de la casa, ahorita las situaciones tampoco están como para irse, es porque son muy vulnerables ahorita, se acuerdan que peleaban con su mamá, y era de que me voy a casa de mi abuela, y se iba solita, allá la regresaban, y su mamá con la preocupación, pero también era un poquito más tranquilo… pero sí, siempre buscan el hecho de, ayúdame con cómo te fue con tu hija, o cómo te va, siempre buscan el apoyo de alguien mayor, o el consejo, de cómo lo lidiaste.
“A mí me pasa, que esta etapa se supone que es más complicada, y yo al ser mamá soltera, y que trabajo, digo, ¿cómo voy a lidiar este paso a paso? Entonces, siempre me he juntado con mis pacientes que son mayores que yo, o alguien que tenga cerca y que tenga hijos, les digo, ¿y qué tal, cómo le fue en esta etapa?, ¿y cómo manejo esto?, no soy experta, la verdad, la hemos llevado ahí tranquilamente, sin ningún problema más que pequeños detallitos de que, a veces dormimos juntos, y es como que, hoy no quiero que estés en mi cuarto, o de que, si le debo 200 pesos, pero no ha trascendido como otras mamás, que también he escuchado que sí ya son problemas grandes, de que ya van al antro, de que se empiezan a salir de casa, se empiezan a ir de pinta, empiezan problemas escolares, problemas intrafamiliares y cosas así”, mencionó.
Yessi no espera llegar a esos problemas más pesados, más complicados de resolver, por así decirlo, también vas conociendo a tus hijos, y sabes hasta dónde ponerles límites, también como mamá dices, creo que sí me estoy pasando un poquito, o me falta ponerle un poquito más mano dura, cada quien va conociendo a sus hijos, y sobre eso va, como dicen en el programa, es algo que vas a aprender en el camino, que es un poco complicado, pero todo se tiene que resolver, y como mamá tienes que ir lidiando siempre, sobre todo la carga es sobre mamá, siempre la niña pelea más con mamá que con papá, a lo mejor porque siempre la mamá es la que hace la crítica constructiva, la llamadita de atención, es la que cobija más y cuida.
“Luego he escuchado a papás también que dicen, te va a regañar tu mamá, te va a pegar tu mamá, todo va sobre mamá, y tampoco debe de ser así, yo creo que debe ser algo nivelado, mamá, papá, liberar la carga de regaño entre los dos… pero vamos con lo que es la última etapa, la adolescencia tardía, que ya es donde complementan los cambios físicos, donde ya empiezan a llegar a la adolescencia, adultez, y es entre los 17 años hasta la edad adulta, creo que en esta etapa es cuando ya se vuelve un poquito más ameno el ser hijo y papá, papá e hijo, porque ya cambiaron todo, tanto físicamente, ya te reconoces un poquito mejor, tu voz, tu cuerpo, ya te vas adaptando a la vida, aparte estás entrando en la etapa de qué voy a estudiar, de qué voy a vivir, entonces, ya empiezas a entender un poquito a tus papás”.
Es aquí donde empieza la etapa de madurez, ya controlan los impulsos, si entras en esa etapa de que todavía te vas de rebeldía y hacer cosas que no sean, ya no, ya empiezas a ser un adulto, debes de ser una persona responsable, entonces empieza la madurez, ya eres consciente de qué es lo que te va a pasar, cuando estás en la secundaria, que es la etapa media, si no paso una materia, no pasa nada, pero ahorita sí repercute en ti, completamente, si me va mal en la universidad, de qué voy a trabajar, tengo que quedarme más tiempo, y ahorita esta etapa es como muy linda, más tranquila.
En el caso de Yessi, tenía una responsabilidad, de cuidar a alguien, física y mentalmente tener esa madurez para poder criar a alguien más, darle los regaños correspondientes, por eso piensa que estuvo bien, porque conforme estaba estudiando cosmetología, cuando tuvo a Max, dijo, si le hubiera echado más ganas, si no hubiera sido tan problemática, le empezaron a gustar las matemáticas y dijo, hubiera sido una chica tal vez de buenas calificaciones en la escuela, pero como se la vivía peleando, no es que fuera mala, simplemente rebelde.
“Ya tenía yo a Max, lo tenía que cuidar, tenía que estudiar, yo no trabajé, la verdad que empecé a trabajar cuando acabé de estudiar, pero sí tenía la responsabilidad, y si me salía algún trabajito extra de lo que yo estaba estudiando, pues era mi responsabilidad, comprar los pañales, o aquí, o allá, maduré porque maduré, tenía qué; siento que yo, Jessica, en lo personal, la más complicada fue la adolescencia media”, y Marilyn también concuerda, porque es la única etapa que se acuerda que era bien contestona, bien rebelde, se volaba las clases, como casi todos.

Yessi ya va a la mitad, Marilyn está empezando, pero le falta otro poquito, así es que te invitan a platicar, tanto de tu experiencia, de cómo han sido tus hijos, aquí todo es bien recibido, y es que la paciencia tiene mucho que ver para poder lidiar con esta etapa, principalmente cuando Emi le contesta, le da ganas de regañarla y decirle cosas, pero dice, tranquila, por qué ponerse al tú por tú, las dos van a perder el control, y se va a salir horrible este tema, se va a cerrar completamente, trata de relajarse, platica con ella, le contesta bien, y si no, a veces ni le contesta mejor, para no terminar peor, a Yessi lo que le ha funcionado es darle espacio, si está enojado, que se vaya, que piense si está mal, o ella está mal.
“También, en ocasiones, yo estoy mal, y él llega y platica conmigo, o yo voy y platico con él, y me dice, mamá, es que no me gustó, ¿para qué gritas? Esa es su palabra favorita ahorita, ¿para qué gritas? Y yo, porque te estoy hablando, pero, ¿para qué gritas? Dímelo, y más me enoja que me diga, ¿para qué gritas? Como que nos toman el pelo, por así decirlo, o nos miden”, dijo; con Emi también, la misma cosa, de que, mamá, ya cálmate, ¿por qué tienes que gritar? ¿y por qué tienes que hablar así? Porque me enoja… pero no hay que enojarse… qué complicado, qué karma.
“La verdad es que yo no era tan rebelde, sí me medía, nunca me fui de pinta, o sí, pero siempre con el miedo de que mi mamá me iba a regañar, siempre fui muy medida en todos esos puntos, tenía mucha pila, quería hacer muchas cosas, estaba aquí, estaba allá, Yessi super maquillada y pintada en la secundaria.. pero bueno, se nos va acabando el tiempo, y así es como pasamos este tema de la adolescencia, difícil, complicada, yo estoy pasando, entrando a esta etapa, la etapa de los 10 a los 13 años, y bueno, así es”.
Así es esto de la adolescencia, por eso aquí contaron su experiencia, lo que están empezando a pasar, si quieres platicarles cómo les va, cómo les fue o los miedos que tienen también, escríbeles para platicar todas, de todos modos para este tema más adelante van a tener a una psicóloga invitada, para que ella ayude a abordar de lleno este tema y resolver todas las dudas, si tienen preguntas, pueden mandarlas para lanzárselas a la psicóloga.
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